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La falta de cultura empresarial y el saber escuchar.

Seguro que viendo la imagen de portada de nuestro artículo todos os habeis sentido identificados. Es casi imposible encontrar a una persona que se dedique a los negocios, en cualquiera de sus facetas, que no se pueda ver reflejado. A la vista de esa situación, tan común para muchos, ¿podemos decir que en nuestro país existe falta de cultura empresarial?

Definir cultura empresarial no es fácil. A grandes rasgos, podemos decir que se trata del conjunto de normas, valores, forma de pensar…que caracterizan todos los niveles de la empresa así como su estilo de dirección.

Pensemos otra vez en la imagen. Todos nos hemos visto reflejados en el individuo que ofrece la rueda. Este sabe que tiene un gran producto. Es innovador, es diferente, es nuevo, es barato y lo más importante es que puede ayudar a mover el carro con mucho menos esfuerzo. Es muy fácil sentirnos identificados con él. Todos hemos recibido la respuesta de «no me interesa», «estoy muy ocupado» pero…¿Cuántas veces hemos sido nosotr@s quién la ha dicho?

Veamos algunos datos:

Según el informe del banco mundial, España ocupa el puesto número 26º de competitividad. En el gráfico podemos ver la comparativa respecto a España y Alemania así como también respecto a la media europea y americana.

 

Por otro lado, en el siguiente gráfico se muestra el acceso a servicios de consultoría por parte de los países de nuestro entorno.gasto en consultoria por paises

Curiosamente, los países más competitivos son aquellos que más gasto en consultoría realizan.

Escucha aún a los pequeños, porque nada es despreciable en ellos. (Séneca)

Veamos a que puede deberse esto:

  • Estilos de liderazgo: En España aún predomina un tipo de liderazgo  autocrático. Una o dos personas toman las decisiones. La empresa es suya, ellos la han levantado desde cero y nadie les va a decir cómo deben gestionar su empres. Un clásico.
  • Falta de equipo: Un problema muy común en España, sobre todo en empresas familiares es precisamente que son familiares. No se preocupan de contratar a los mejores empleados si no a los más próximos: amigos, cuñados, primos, vecinos, amigos de amigos…esto genera el caldo de cultivo perfecto para que el líder autocrático vea reforzada su posición y su negativa a escuchar. ¿Alguien se imagina que le presidente de un club de futbol contratase para jugar a sus amigos en vez de a los mejores futbolista?
  • Miedo al cambio: «Lo hemos hecho así toda la vida». Esta frase resume a grandes rasgos, un grave problema que tienen nuestras empresas. Tienen miedo a innovar, a hacer cosas diferentes, no ven que el mundo evoluciona y que ellos se están quedando atrás…¿por qué? Si modelo de gestión me ha funcionado 20 años…
  • Nuevas tecnologías: La falta de cultura empresarial lleva aparejado que la tecnología se vea como un gasto, no como una inversión. El empresario o directivo tradicional sólo considera aquello que pueda ver por eso son tan reacios a informatizar sus procesos, marketing digita etc.
  • Querer abarcar mucho: La falta de cultura empresarial lleva a muchos a querer hacer todo. Creerse experto en operaciones, logística, comercial, finanzas, administración…es imposible. Ser un buen directivo no significa tener que hacer todo. Significa saber apoyarse en aquellos que pueden ayudarte a mejorar tu negocio. No importa que sea un empleado, otro directivo o alguien externo pero…hay que escuchar.

Las causas de por qué en nuestro país hay tanta falta de cultura empresarial pueden ser mucho más extensas. Podríamos incluir también falta de preparación académica, tamaño de las empresas, falta de visión estratégica…pero lo cierto es que si no queremos ser como los personajes de la viñeta, es fundamental saber escuchar. Escuchar significa tener en cuenta el punto de vista de los demás, estar abierto a sus opiniones, reflexionar sobre ello y sobre todo, ser inteligente para saber hacerlo.