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¿Sigue tú empresa una estrategia? Esa es la clave de todas las organizaciones. Las empresas son decisiones. Estas se toman por sus directivos. De esta forma…una empresa son las decisiones de sus dirigentes. Pero, ¿realmente todas tus decisiones son fruto de un plan preestablecido, donde priman unos objetivo coherentes, claros y concisos? Para sabre si esto es así te planteamos tres cuestiones que debes saber responder de inmediato:

¿Donde?

Es el punto de partida de tu empresa. Debes sabre en que posición exacta se encuentra en todos los ámbitos. Generalmente, el error más común, más repetido y peligroso es que los directivos sólo tengan en mente datos relativos a las ventas. Si preguntas a un gerente de cualquier empresa te hará explicará en detalle cuales cómo han sido sus ventas desde el primer día. Una empresa es un conjunto de departamentos:finanzas, recursos humanos, marketing, operaciones…. centrarse sólo en un departamento y pasar los demás por alto es no saber en posición se encuentra la empresa.

¿Que?

Hace referencia a lo que hace tu empresa. Parece una respuesta obvia pero en realidad es complejo. El «que» de una compañía no se trata de definir su actividad principal. Implica qué hacemos y por qué lo hacemos. Entonces….¿Por qué hace tu empresa lo que hace? No saber dar respuesta a esta pregunta es cómo subirse en un barco sin fijar un rumbo. Podrás tener un producto maravilloso, si no sabes por que lo haces es lo mismo que nos saber por qué los clientes van a ir a comprarte a ti en vez de a tu competencia. No tener claro el qué hace tu empresa  y por qué lo hace equivale a carecer de estrategia.

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¿Cómo?

Tienes claro lo que hace la empresa, llevas 20 años haciéndolo y te ha dado beneficios. Te crees el rey de tu sector hasta que de repente aparecen unos críos imberbes que hacen lo mismo que tu y tus ventas comienzan a decrecer a un ritmo vertiginosos. Has dejado de lado el como lo haces. El cómo haces tus productos o servicios no es igual siempre. No se trabajaba de la misma forma hace 20 años, que 15. Tampoco se trabajará igual en los próximos 5. La clave está en saber cómo lo haces hoy y cómo has de hacer mañana. De lo contrario, tus ventajas competitivas se perderán.

Si has sabido responder a estas tres cuestiones, enhorabuena, puedes seguir leyendo. Tu compañía va en el buen camino. Si por el contrario no has sabido responder de forma inmediata a estas preguntas es que careces de cualquier tipo de estrategia y tu empresa podría pasar por graves problemas ante cualquier imprevisto. Veamos la siguiente fase:

¿Que tipo de estrategia tiene tu empresa?

Dentro de toda organización hay tres tipos de estrategia. Una empresa no es sólo un departamento de ventas. Está formada por un conjunto de departamentos que deben actuar de forma independiente pero al mismo tiempo interconectada. Una empresa es cómo un motor, cada pieza cumple su función pero todas tienen una misión en común. En este sentido responde a las siguientes cuestiones:

¿Cual es la estrategia cómo empresa?

Es la razón de ser de una organización. Hace referencia al que, cómo y donde. Si hiciésemos una analogía con un barco, la estrategia corporativa es como  el capitán de un  barco. Nos dice hacia donde vamos, por donde vamos, con que recursos y en que plazos.

¿Cual es la estrategia competitiva?

Es el motor de tu empresa. Es el motivo por que tus clientes te compran a ti y no a otros. Si no tienes clara cual es tu ventaja, es que no tienes. Por seguir con la analogía del barco, la estrategia de tu empresa es el motor de tu barco, es lo que hace que se impulse. Si todos los competidores funcionan a vapor y uno a remos…está claro quien tiene la ventaja competitiva.

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¿Cual es la estrategia divisional?

Cómo hemos dicho antes, una empresa es un conjunto de departamentos. Todos siguen la misma estrategia  pero a su vez, cada uno de ellos debe de cumplir unos objetivos independientes. Evidentemente, no puede ser el mismo para el departamento de marketing que para el de finanzas u operaciones. Es importante hilar fino en este sentido. Para seguir con la comparativa, la estrategia divisional la forman las diferentes piezas del barco….velas, remos, timón…todas son diferentes, pero con un mismo fin.

Si una empresa puede responder a estas cuestiones, entonces es que tiene un plan estratégico. Sabe donde está, a donde se dirige y cuales son los medios para hacerlo. Carecer de estrategia es como ser un barco en medio del océano y sin rumbo. Te dejas arrastrar por la corriente sin saber si vas hacia una tempestad, una isla desierta, hacia el norte, o el sur. En años donde la economía va bien, todas las empresas funcionan. No porque sean buenas, si no porque a inercia (la corriente si fuese un barco), las lleva sin que que tengan que hacer esfuerzos. Es el momento que se presentan los problemas cuando la estrategia entra en juego y marca la diferencia entre las buenas y malas empresas.

Consultoría estratégica